Trump busca un lugar en el Monte Rushmore,
En el año del 250º aniversario de Estados Unidos, la imagen del presidente Donald Trump se encuentra prácticamente en todas partes, desde nuevos pasaportes hasta la televisión. Sin embargo, hay un lugar emblemático donde al mandatario republicano le encantaría ver su rostro esculpido y aún no está: el icónico monte Rushmore, en Dakota del Sur. En las vísperas del 4 de julio, Trump eligió este escenario, donde descansan los rostros gigantes de cuatro de los presidentes más admirados de la nación, para dar un discurso centrado en el patriotismo y en atacar al comunismo.
Según explica la periodista Macarena Vidal Liy, el mandatario busca transmitir la idea de que pertenece al mismo grupo histórico que George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt. Aunque los informes técnicos del Servicio Nacional de Parques señalan que la montaña es demasiado frágil debido a 140 microfracturas y que tallar un nuevo rostro de gran tamaño podría provocar un derrumbe, Trump sigue entusiasmado con la idea. De hecho, la Casa Blanca ha respaldado esta ambición afirmando que no habría mejor adición al monumento, e incluso algunos aliados políticos han presentado proyectos de ley para intentar esculpir su figura en la roca.
Durante su intervención ante un público muy favorable en Dakota del Sur, Trump pronunció un discurso lleno de superlativos sobre el éxito excepcional del país y prometió que los ciudadanos expulsarán al comunismo de sus costas. Este concurrido acto contrastó con el inicio de los festejos en la capital, Washington, donde el mandatario ofreció un mitin ante una baja asistencia debido a que muchos músicos cancelaron sus presentaciones para evitar la politización del aniversario nacional.






