Inma Bonet reporta para el diario El País sobre la catástrofe ocurrida en la frontera entre Nepal y Tíbet, donde una violenta riada y un deslizamiento de tierra han dejado más de 1.000 personas fallecidas y miles de desaparecidos. La tragedia se desencadenó tras el colapso del lecho rocoso que sostenía un glaciar de gran altitud en territorio nepalí, lo que provocó el desprendimiento de una enorme masa de hielo, roca y agua.
Según detalla Inma Bonet en El País, el fenómeno arrasó primero el puesto fronterizo tibetano de Gyirong y continuó su trayecto río abajo hacia Nepal. China celebró actos de duelo por las víctimas registradas en su territorio, mientras mantiene su cifra oficial en 16 muertos y 546 desaparecidos. Por su parte, la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal confirmó 987 fallecidos y cerca de 4.000 personas sin localizar a causa del impacto de la corriente.






