El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, inauguró formalmente el Puente Nichupté en Cancún, Quintana Roo. Esta infraestructura, que destaca por ser libre de peaje, se consolida como el segundo puente más largo de América Latina construido sobre un cuerpo de agua. Con una longitud total de 11.2 kilómetros, la obra permite conectar la zona habitacional de la ciudad con la zona hotelera en un tiempo estimado de 10 minutos, reduciendo drásticamente los traslados que anteriormente tomaban hasta una hora.
La inversión total para este proyecto ascendió a 10 mil 319 millones de pesos. El puente cuenta con tres carriles de circulación, uno de ellos reversible, y una ciclovía bidireccional. Además de mejorar la movilidad diaria para un tránsito estimado de 12 mil vehículos, la estructura funcionará como una ruta de evacuación estratégica ante la presencia de fenómenos naturales en la región.
Durante la ejecución de la obra, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) implementó técnicas constructivas avanzadas para proteger el entorno natural. Entre los elementos técnicos más relevantes se encuentran:
- Un arco metálico de 100 metros diseñado para librar una caverna detectada en el terreno.
- Un sistema de construcción «Top Down» en un tramo de 700 metros para minimizar el impacto en el suelo.
- Un gálibo de cinco metros en el canal de navegación para permitir el paso de embarcaciones.
El compromiso ambiental del proyecto incluyó la rehabilitación de 306 hectáreas de manglar, la apertura de 40 kilómetros de canales y la reubicación de flora nativa. Finalmente, se anunció el inicio de la construcción del Distribuidor Vial Kukulcán, que enlazará este puente directamente con la zona de Punta Nizuc.






