El periodista Juan L. Cudeiro reportó que la continuidad de Gianni Infantino en la presidencia de la FIFA se encuentra en riesgo tras la oposición masiva de 136 de las 211 federaciones miembro a su propuesta de privatizar parcialmente el Mundial. El plan buscaba ceder participaciones de las principales competencias a inversores vinculados con el entorno del expresidente estadounidense Donald Trump, prometiendo elevar los recursos para las asociaciones. Sin embargo, la iniciativa fue retirada ante el rechazo encabezado por la UEFA y la Concacaf, que acusaron un manejo unilateral y opaco en la gestión del organismo rector del fútbol internacional.
La postura crítica de la Concacaf, sumada a la renuncia de asesores financieros de la propia institución, encendió las alertas sobre la gobernanza interna. Diversos dirigentes han señalado que las decisiones recientes priorizan intereses económicos por encima de la administración transparente que se prometió a su llegada al cargo en 2016, cuando relevó a Joseph Blatter tras diversos escándalos administrativos.
La crisis debilita la posición del dirigente suizo de cara al Congreso de la FIFA programado para marzo en Rabat, donde contemplaba buscar la reelección. La normativa permite a las federaciones opositoras convocar un congreso extraordinario para evaluar el futuro del mandato, en un contexto de crecientes cuestionamientos por el incremento de sus percepciones salariales y el manejo de los calendarios internacionales de competencia.






