Pocos aliados tan valiosos tiene hoy el régimen como el viejo, confiable, inamovible y siempre leal al poder consorcio de Televisa
Criterios de asignación en la publicidad oficial
En su columna de opinión, Enrique Abasolo expone que el Gobierno Federal reconoció otorgar contratos de publicidad oficial en función de la afinidad con su línea editorial. De acuerdo con el articulista, esta práctica retoma la postura tradicional donde el presupuesto público destinado a los medios de comunicación no prioriza el alcance ni el interés de la ciudadanía, sino el trato dispensado hacia la administración gubernamental.
Distribución de recursos en los medios
El autor señala que empresas de comunicación con coberturas críticas han quedado al margen de los contratos gubernamentales. En contraste, publicaciones con líneas editoriales afines y encuestadoras con valoraciones favorables reciben asignaciones presupuestales. Abasolo enfatiza que este esquema de pauta publicitaria se mantiene como un mecanismo de presión frente al periodismo en el ámbito nacional.
La relación institucional con Televisa
Enrique Abasolo aborda la posición estratégica que mantiene la empresa Televisa con la actual administración federal. El periodista argumenta que la compañía recibe contratos multimillonarios de publicidad mientras mantiene una postura neutral en el debate público, evitando cuestionamientos profundos sobre temas sensibles del gobierno y reconfigurando sus espacios de análisis con voceros del oficialismo.
Omisión de investigaciones periodísticas
El columnista detalla que reportajes de relevancia, como el denominado Televisa Leaks —que expuso la creación y difusión de campañas de descrédito en redes sociales—, no han sido abordados ni evaluados en los espacios informativos de la Presidencia de la República.
Estrategia narrativa y alianzas de utilería
Enrique Abasolo concluye que la postura actual del consorcio televisivo responde a un modelo funcional para la narrativa oficial. La empresa opera como un contrapeso inofensivo que no incomoda a la administración pública, recibiendo recursos estatales a cambio de omitir temas prioritarios y colaborar indirectamente con la estrategia de comunicación gubernamental.






