El analista Imanol Ordorika expuso que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una severa crisis de credibilidad tras aplicar, por primera vez en la modalidad en línea, el examen de ingreso a nivel licenciatura para cerca de 160 mil aspirantes. Especialistas en análisis estadístico detectaron un incremento anómalo e inexplicable en la cantidad de puntajes perfectos y casi perfectos durante la evaluación de 2026, lo cual rompe con la distribución normal observada el año anterior. A pesar de que la propia institución presentó una denuncia penal el 3 de julio por casos de suplantación de identidad y redes de apoyo externo, las autoridades universitarias emitieron un comunicado institucional que ha sido calificado como una respuesta insuficiente ante la dimensión de las irregularidades reportadas.
Frente a este escenario, se argumenta que la máxima casa de estudios no puede validar la asignación de espacios con base en un proceso que carece de garantías de confiabilidad. La experiencia internacional y nacional demuestra que las respuestas parciales o la inacción frente a fraudes educativos en países como India, Argentina, Perú o en la Universidad Autónoma de Baja California solo postergan el problema. La estructura actual de exámenes estandarizados de opción múltiple genera una alta competencia por la escasez de lugares, propiciando la aparición de mercados de atajos ilegítimos y corrupción en los mecanismos de selección.
Ante la gravedad del caso, el autor señala que la institución debe cumplir con cuatro tareas urgentes: reconocer públicamente la dimensión de la crisis, realizar una auditoría interna profunda que determine el origen exacto de las alteraciones estadísticas, repetir la evaluación completa bajo un formato presencial y fincar responsabilidades administrativas. Solo una actuación transparente y contundente permitirá corregir estas fallas estructurales y proteger los derechos de los alumnos honestos.






