La agencia Reuters reportó que la cervecera danesa Carlsberg lanzó una crítica irónica a través de Instagram dirigida al presidente de la FIFA, utilizando su conocido eslogan para cuestionar las pausas de hidratación y la venta de participaciones del organismo comercial.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, es el centro de las críticas debido a su propuesta institucional de estructurar una filial valorada en 20,000 millones de dólares para vender hasta un 20% de las acciones a inversionistas externos, plan que ha provocado el rechazo de diversas organizaciones del fútbol.
La UEFA ha manifestado su rechazo unánime a la iniciativa y ha planteado un boicot contra las competiciones de la casa madre del balompié si no se abandona el proyecto de venta accionaria.
Thrive Capital, firma de inversiones liderada por Joshua Kushner, encabeza al grupo de inversores externos interesados en adquirir la participación menor en la nueva entidad comercial de la FIFA.
Mauricio Ríos, asesor de negocios deportivos en Global Field Sports Consulting, señaló que la llegada de capital privado podría ayudar a la FIFA a desarrollar nuevas categorías de patrocinio y productos digitales directos al consumidor.
Daniel Binns, director ejecutivo global de la consultora de marcas Elmwood, advirtió sobre los riesgos del proyecto, explicando que la presión de los inversores por obtener rentabilidad podría derivar en una sobrecomercialización que afecte el alma del fútbol.
Bjorn Gulden, director ejecutivo de Adidas, declaró que su empresa —socio oficial que suministra balones e indumentaria— no participa en el plan de la FIFA y afirmó no entender del todo en qué consiste la propuesta.
John Murphy, director financiero de Coca-Cola, evitó emitir comentarios institucionales sobre la venta de acciones, aunque previamente afirmó que la compañía estaba satisfecha con el impulso que las pausas de hidratación supusieron para las ventas de sus bebidas energéticas.






