La Junta de Gobierno del Banco de México decidió por unanimidad mantener sin cambios la tasa de interés interbancaria en un nivel del 6.5 por ciento. La institución evaluó el entorno inflacionario actual, el comportamiento del tipo de cambio y el grado de restricción monetaria aplicado.
De acuerdo con el organismo central, el indicador de inflación general se ubicó en 3.10 por ciento durante la primera quincena de julio, alcanzando un nivel cercano a la meta institucional fijada en 3 por ciento. La Junta de Gobierno prevé que los índices de precios continúen descendiendo de forma gradual a lo largo del periodo de pronóstico.
El instituto emisor argumentó que la postura monetaria actual resulta adecuada para hacer frente a los retos del panorama macroeconómico, incluyendo factores del contexto internacional como las fluctuaciones en el costo de los hidrocarburos.
Especialistas del sector financiero prevén que la tasa de referencia permanezca en su nivel actual durante lo que resta del año, sujeto al comportamiento de la inflación.






