La Diputación Permanente aprobó un punto de acuerdo presentado por la diputada María del Mar Treviño Garza para exhortar a la Secretaría de Salud Federal y a la CONASAMA a implementar campañas permanentes sobre salud mental perinatal. La iniciativa busca desestigmatizar los trastornos emocionales durante el embarazo, parto y puerperio, facilitando la identificación de señales de alerta y el acceso a atención oportuna.
La legisladora señaló que la maternidad suele idealizarse, lo que invisibiliza el sufrimiento emocional. En México, la depresión posparto afecta entre el 14 y el 32 por ciento de las mujeres tras el parto. Este padecimiento se manifiesta con ansiedad, culpa, agotamiento e incapacidad para vincularse con el recién nacido, síntomas que frecuentemente se minimizan al confundirse con el cansancio habitual de la crianza.
Sin tratamiento adecuado, la depresión posparto puede prolongarse por meses o años. Además, existe la psicosis posparto, que afecta de uno a dos casos por cada mil nacimientos y representa una urgencia médica. Aunque la NOM-007-SSA2-2016 contempla la vigilancia emocional, su aplicación resulta desigual y carece de herramientas estandarizadas de detección. La propuesta exige campañas informativas dirigidas a pacientes y familiares para evitar atribuir estas conductas al simple estrés o adaptación materna.






