Ya es oficial. Salvador Plasencia, uno de los médicos que trató al actor Matthew Perry durante los últimos días de su vida, pero en este caso para suministrarle la ketamina a la que era adicto, se ha declarado culpable. Su decisión se conoció hace poco más de un mes, pero no ha sido hasta este miércoles cuando Plasencia lo ha hecho de manera firme ante la corte.
El médico se ha declarado culpable de cuatro delitos de distribución ilegal por la prescripción de ketamina. Plasencia, de 43 años, ha admitido que le inyectó a Perry —fallecido en octubre de 2023— la droga, y que lo hizo tanto en su casa como en un aparcamiento de la vecina Santa Mónica, semanas antes de su muerte; también ha reconocido ante la corte del distrito de Los Ángeles, California, que su propósito no era médico. Todo ello hará que se enfrente a una pena de hasta 40 años de prisión, 10 por cada delito, según ha explicado la Fiscalía. Su juicio se prevé para el 3 de diciembre.






