Y el jabón que que no les alcanzó para el PAN Coahuila
El reciente «lavado de cara» del Partido Acción Nacional (PAN), presentado bajo el lema «Patria, familia, libertad», parece más un ejercicio de marketing desesperado que una verdadera propuesta de renovación. Si bien la cúpula nacional busca un revulsivo ante el dominio de Morena, con gestos de apertura social, simplificación de la afiliación y el uso de Inteligencia Artificial para resucitar a su fundador, Manuel Gómez Morín, la apuesta parece desequilibrada: mucho ruido en la forma y escasa sustancia en el fondo.
El problema de fondo para el PAN no es la falta de eslóganes o tecnología, sino el éxodo masivo de sus simpatizantes. Quienes ya se fueron difícilmente regresarán atraídos por un golpe de efecto publicitario o la promesa de retornar a valores tradicionales que, al parecer, no resuenan con las prioridades del electorado mexicano actual. Concentrar todo el esfuerzo en demonizar a Morena como régimen autoritario, mientras se desatienden temas cruciales como la corrupción o la inseguridad que preocupan a los votantes del oficialismo, es una estrategia fallida. La receta ultraconservadora que funciona en otras latitudes no encuentra terreno fértil en México, como lo demuestran los intentos fallidos de figuras como Lily Téllez. El marketing no devolverá la fe perdida; solo la coherencia ideológica, el sacrificio y la acción auténtica lo harán.
La contradicción se vuelve aún más hiriente cuando se examina la situación en estados como Coahuila. Mientras la dirigencia nacional busca marcar una «distancia con el PRI», el panismo local vive, de facto, bajo la sombra y la tutela del Gobierno priista, encabezados por un inamovible y convencido priista como lo es Manolo Jiménez quién no sobra decir que nació arropado por la bandera tricolor. Funcionarios, diputados, magistrados y legisladores locales panistas se han mimetizado con la estructura del partido que históricamente adversaron. Esta «decadente dirigencia estatal» no solo ignora el propósito de «refundación» del partido, sino que lo dinamita. Pero no dan cuenta de ello, porque es la moda, Manolo es tu tótem a adorar (y él no tiene la culpa, él aprovecha, porque sabe que cada voto cuenta) así como adoraron a Clouthier, la moda del 88 y último guerrero Albiceleste. este nuevo PAN es puro cartón
La cúpula nacional no puede avanzar en su intento de alejamiento del PRI si sus cuadros en Coahuila están profundamente incrustados en el engranaje del poder, ya el gobernador los tiene comiendo de su mano. Esta situación es sumamente beneficiosa para ese centenar de personas que, jugando a ser funcionarios o políticos electos, han asegurado buenos sueldos y privilegios. Su servilismo es total: atacan a Morena, sí, pero simultáneamente se han convertido en la coartada perfecta para encubrir la onerosa deuda que carga el Estado–, olvidando por completo los principios del «Nuevo PAN». La dirigencia estatal coahuilense, al anteponer los beneficios personales a la congruencia ideológica, garantiza el fracaso del nuevo propósito nacional y demuestra que, para ellos, la única «patria» que importa es la de su bolsillo.






