La columna de Julio Hernández López aborda dos temas centrales: el recrudecimiento de las tácticas de extorsión política y militar de Donald Trump en América Latina, y la evaluación crítica del movimiento social de la Cuarta Transformación (4T) en México.
En el ámbito internacional, el autor destaca la explícita doctrina extorsionadora de Trump, ejemplificada por el chantaje económico a Argentina para asegurar la continuidad de un gobierno conservador, y el indulto a un expresidente hondureño sentenciado por narcotráfico. El foco de las amenazas se ha intensificado hacia Venezuela y Colombia, con el presidente estadounidense anunciando abiertamente acciones terrestres contra el crimen organizado, lo que representa una escalada en su política exterior de coacción.
México, aunque por ahora en fase de «preparación», no escapa de la mira de Trump. A pesar de la alta popularidad de la presidenta Claudia Sheinbaum y la resistencia a los embates del multimillonario, el autor advierte sobre una persistente campaña de desacreditación mediática y el surgimiento magnificado de una ultraderecha interna. Hernández López sugiere que las insuficiencias gubernamentales, los incumplimientos por carencias presupuestales, y una unidad política forzada, sumados a una potencial presión de Washington en temas económicos o de seguridad, podrían proporcionar a Trump nuevo material para el chantaje.
El segundo eje de la columna se centra en el análisis de la 4T desde la perspectiva de la participación política. El autor referencia el libro Luchas sociales y participación política en el sexenio obradorista (2018-2024), coordinado por Massimo Modonesi, César Enrique Pineda y Sergio Tamayo. Modonesi, entrevistado por Hernández López, plantea una crítica contundente: el movimiento de la 4T y Morena han desplazado el eje de la acción política al plano institucional, dejando un vacío en el lugar del movimiento social.
El análisis de Modonesi subraya el fenómeno del «transformismo», donde los grupos dirigentes de un movimiento social son cooptados por el gobierno. Los líderes que antes eran «agentes de movilización y organización desde abajo» se han convertido en «agentes de redistribución de políticas públicas». En esencia, el movimiento social transformador fue «fagocitado por la estructura político-electoral de Morena», resultando en una izquierda nacionalista y progresista, pero limitada en su capacidad de cuestionar la profundidad de la transformación en curso.
Finalmente, el autor concluye con la sección «Astillas», señalando que el proceso para la designación de la nueva titularidad de la Fiscalía General de la República (FGR) avanza con visos de «juego arreglado», aludiendo a las acciones de la encargada del despacho, Ernestina Godoy, quien ha realizado movimientos internos como si su nombramiento ya estuviera asegurado.






