Los líderes mundiales condenan los ataques mortales de Netanyahu
Un ataque aéreo israelí contra el hospital Nasser en el sur de la Franja de Gaza resultó en la muerte de al menos 20 personas, entre ellas cinco periodistas palestinos. Este incidente se produce en un momento crítico, ya que el hospital es el único centro médico en funcionamiento en el sur de la Franja, una región a la que Israel planea evacuar a millones de civiles antes de una posible invasión terrestre.
Según el informe, el ejército israelí impidió el acceso de la prensa internacional a la zona, dejando a los periodistas locales como los únicos testigos de los hechos. El ataque, según se describe, se realizó en dos etapas: primero se atacó una cámara fija de Reuters en el techo del hospital, y luego, un segundo impacto desde un tanque alcanzó el área cuando los equipos de rescate y otros periodistas llegaron para ayudar. Esta táctica, conocida por causar un mayor número de víctimas, ha sido condenada por la Foreign Press Association (FPA), que exigió una explicación inmediata a Israel y el cese de los ataques contra la prensa.
En respuesta, el ejército israelí confirmó el ataque y anunció la apertura de una investigación, aunque el reporte sugiere que no será independiente ni hará justicia a las víctimas. Este trágico evento subraya los riesgos extremos que enfrentan los comunicadores en el conflicto, con un saldo de más de 190 periodistas y trabajadores de medios asesinados desde el inicio de las hostilidades.






