La demócrata Gina Hinojosa busca convertirse en gobernadora de Texas y poner fin a tres décadas de predominio republicano en ese cargo. A menos de tres semanas de las elecciones del 3 de noviembre, las encuestas muestran una contienda cerrada con el actual gobernador, Greg Abbott, quien aspira a un cuarto mandato.
En su artículo publicado en Artículo 14, la periodista María Estévez explica que Hinojosa ha centrado su campaña en el costo de la vida, la educación pública y las dificultades económicas de las familias trabajadoras. La candidata sostiene que el crecimiento económico de Texas no se ha traducido necesariamente en mejores condiciones para todos sus habitantes.
Abogada laboralista y representante estatal, Hinojosa también ha cuestionado la propuesta republicana de utilizar recursos públicos para financiar determinadas opciones educativas privadas. Como madre de un estudiante de educación pública, ha colocado este tema entre los ejes de su plataforma.
Su programa incluye una propuesta de entregar mil 500 dólares a cada familia texana y medidas para atender el costo de la vivienda, los alimentos y los servicios básicos. En materia de aborto, defiende ese derecho y plantea revisar las sanciones penales que pueden afectar a médicos y personas que ayudan a las mujeres.
Estévez señala que, aunque las encuestas reflejan una competencia cerrada, Abbott conserva ventajas financieras y la posición de gobernador en funciones. Una eventual victoria de Hinojosa sería histórica: ningún demócrata gana la gubernatura texana desde 1994, y ella podría convertirse en la primera mujer latina en ocupar el cargo.
El resultado dependerá de si el descontento económico se traduce en votos suficientes para modificar el mapa político estatal.






