Reflexiones de un experto sobre el conflicto de Gaza
El historiador israelí Omer Bartov, un reconocido experto en el Holocausto y genocidio, ofrece una perspectiva contundente y crítica sobre la guerra en Gaza. En una entrevista con BBC News Mundo, Bartov detalla por qué ha cambiado su postura inicial y ahora califica las acciones militares de Israel como genocidio. El análisis de Bartov se basa en una serie de observaciones y datos que, según él, demuestran una intención clara y un patrón de destrucción masiva sin precedentes en la historia reciente.
Bartov explica que, si bien al principio dudó en usar el término «genocidio,» las acciones israelíes en Gaza a partir de mayo de 2024, especialmente la ofensiva en Rafah, lo convencieron de que existía una intención genocida. Esta intención, argumenta, ya había sido expresada por líderes políticos y militares israelíes en octubre de 2023. La movilización de cerca de un millón de personas a la zona de Al-Mawasi, un área sin infraestructura, y la destrucción sistemática de escuelas, hospitales y otros edificios públicos, son para Bartov actos que buscan hacer inhabitable toda la Franja de Gaza.
El historiador subraya que la escala de la destrucción en Gaza es “absolutamente extraordinaria.” Compara la cantidad de bombas lanzadas con las de la Segunda Guerra Mundial y cita a reservistas israelíes que equiparan la devastación con la de Hiroshima. Bartov sostiene que, aunque la Nakba de 1948 fue una catástrofe para los palestinos, el nivel de bajas y destrucción actual no tiene equivalencia en la historia reciente, superando incluso las atrocidades en Chechenia o Siria. Esto se debe a la rapidez con la que se alcanzó una cifra de muertes devastadora en un espacio tan pequeño y densamente poblado.
Además de la evidencia de crímenes, Bartov critica la narrativa israelí de que solo libran una “guerra” contra Hamás. Él argumenta que es más bien una campaña de destrucción, ya que Hamás no está librando una guerra convencional. El experto también refuta la afirmación de que Hamás usa a civiles como escudos humanos, señalando que las propias Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han sido acusadas de esta práctica.
Bartov confiesa sentirse profundamente perturbado por la indiferencia de la mayoría de los israelíes ante el sufrimiento de los palestinos, un sentimiento que se ha visto corroborado por encuestas que muestran que una gran parte de la población apoya la “transferencia” de los palestinos de Gaza. Finalmente, el historiador lamenta que el Holocausto, que sirvió como base para el derecho internacional destinado a prevenir atrocidades, se use ahora como excusa para que Israel actúe con impunidad, respaldado por el apoyo militar y diplomático de Occidente. Él concluye que la situación es el resultado de décadas de ocupación y opresión, que han generado un ciclo de violencia y han puesto a Israel en un camino de aislamiento internacional y moral.






