La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, sostuvieron una reunión en Palacio Nacional para abordar la primera revisión anual del T-MEC. El encuentro se dio luego de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, rechazara extender la vigencia del tratado por 16 años, presionando por modificaciones en sectores estratégicos. Entre los puntos de interés para Washington destacan el endurecimiento de las reglas de origen automotriz, mayores requisitos para el acero y el aluminio, y regulaciones en materia laboral, minera y agrícola.
Al finalizar la sesión, Sheinbaum calificó el diálogo como un avance positivo para los acuerdos bilaterales de ambas naciones. En el plano técnico, Greer continuó las mesas de trabajo en la Secretaría de Economía. Pese a las tensiones por los recientes amagos de Trump de activar muros arancelarios bajo argumentos de prácticas de trabajo forzoso, la comitiva estadounidense prevé alcanzar acuerdos provisionales antes de concluir el año 2026, postergando los temas más complejos para el periodo siguiente. Por su parte, la mandataria mexicana aclaró que los asuntos de seguridad y agua se mantendrán separados de la agenda estrictamente comercial.
El gobierno mexicano busca asegurar la certidumbre en las reglas del tratado y eliminar las tarifas sectoriales que ya afectan a sus exportaciones de automóviles, cobre y otros metales. Actualmente, el comercio bilateral involucra cerca de 900,000 millones de dólares anuales, de los cuales las exportaciones de México representan más de 500,000 millones de dólares. A pesar de las medidas arancelarias aplicadas por Estados Unidos, los envíos mexicanos mantienen una tendencia de crecimiento constante, registrando un superávit comercial a favor de México que superó los 81,200 millones de dólares durante los primeros cinco meses de este año.






