El acuerdo comercial entre México y la Unión Europea entra en una fase definitiva de actualización estratégica. Las dos potencias firmarán este viernes en la capital mexicana la renovación de su tratado bilateral, vigente desde comienzos de siglo, con el objetivo de diversificar sus relaciones comerciales y reducir la vulnerabilidad frente a las políticas proteccionistas internacionales de Estados Unidos.
El nuevo pacto elimina la práctica totalidad de los aranceles vigentes. Además, establece mecanismos modernos para la resolución de disputas comerciales, regulación del comercio digital y protección recíproca de denominaciones de origen. La relevancia institucional de la cumbre incluye la intervención del presidente del Consejo Europeo, António Costa, ante el Senado mexicano.
Para México, la Unión Europea representa su tercer socio comercial, con un intercambio que superó los 86.900 millones de euros en 2025. El gobierno mexicano proyecta que la eliminación de barreras técnicas elevará las exportaciones nacionales hacia el bloque europeo en un 50% para el año 2030, impulsando sectores clave como el automotriz, médico, tecnológico y agroalimentario. Por su parte, las instituciones europeas buscan asegurar cadenas de suministro estables y mitigar la dependencia de materias primas críticas, fortaleciendo la seguridad económica mutua.






