El acuerdo, que excluye al diésel y a la gasolina premium, ha sido avalado por el 96% de las estaciones de servicio del país
La presidenta Claudia Sheinbaum formalizó un acuerdo con el 96% de las estaciones de servicio del país para establecer un tope de 24 pesos por litro en la gasolina regular. Esta medida, ratificada en Palacio Nacional tras reuniones con el sector empresarial, busca contener el impacto de la escalada de los precios internacionales del crudo, derivados del conflicto bélico en Irán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz. El pacto tendrá una vigencia de seis meses y se enfoca exclusivamente en el combustible de bajo octanaje para proteger la economía familiar.
Para respaldar este control de precios, el Gobierno federal evalúa la implementación de subsidios adicionales mediante el Impuesto Especial sobre la Producción y Servicios (IEPS), cuyos detalles serán publicados por la Secretaría de Hacienda el próximo viernes. La estrategia responde a la volatilidad del mercado global, donde el crudo Brent y el WTI han alcanzado cotizaciones de 92 y 87.80 dólares respectivamente.
A pesar de la liberación histórica de 400 millones de barriles de petróleo por parte de la Agencia Internacional de la Energía para mitigar la crisis, México opta por mecanismos de concertación interna. La administración federal prioriza la estabilidad inflacionaria, actualmente en 4%, sacrificando margen de recaudación fiscal para evitar interrupciones en el suministro nacional.






