La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condenó la violencia registrada durante una reciente marcha en Ciudad de México, atribuida a la denominada «Generación Z». Desde Jonuta, Tabasco, durante un evento de entrega de becas Benito Juárez, la mandataria minimizó la participación en la manifestación, asegurando que «hubo muy pocos jóvenes.»
Sheinbaum afirmó que, ante el desacuerdo, la vía correcta es la manifestación pacífica, subrayando: «nunca hay que utilizar la violencia para cambiar.» Recordó el éxodo por la democracia que realizó Andrés Manuel López Obrador, de Tabasco a la Ciudad de México, como ejemplo de protesta pacífica frente a un «fraude electoral» pasado. La condena surgió después de que los manifestantes presuntamente quitaran vallas y rompieran vidrios en la capital.
En el mismo evento, Mario Delgado, secretario de Educación Pública, respaldó a la presidenta, señalando que en Jonuta había más jóvenes presentes que en la marcha de la Ciudad de México. Delgado criticó a quienes, según él, intentan manipular a la juventud, advirtiendo sobre el uso de «millones de bots para tratar de utilizarlos para sus fines,» buscando el retorno de «los privilegios, la corrupción.»
El secretario contrastó estas acciones con los programas del gobierno, destacando que, mientras otros se gastan millones en bots, la presidenta distribuye millones en becas. Delgado rebautizó a la juventud como la «generación de la Beca Rita Cetina,» la «generación de la Beca Benito Juárez,» la «generación de más becarios y más universitarios,» y la «generación del bachillerato nacional,» enfatizando que el gobierno fomenta la educación y la cultura de paz en las escuelas. La postura oficial rechaza la etiqueta de «Generación Z» impuesta por la oposición y resalta el apoyo gubernamental a los estudiantes.






