El patinador artístico mexicano Donovan Carrillo consolida su trayectoria internacional al debutar en sus segundos Juegos Olímpicos de Invierno en la edición de Milano Cortina 2026. A sus 26 años, el atleta jalisciense se presenta en Italia como un referente de resiliencia y disciplina, tras haber iniciado su formación en pistas de hielo comerciales y centros de entrenamiento con recursos limitados en Zapopan y León. Su participación en estas olimpiadas representa un logro significativo para México, un país que, de acuerdo con datos del INEGI, cuenta con más de 133 millones de habitantes pero carece de una infraestructura robusta para los deportes invernales.
La historia de Carrillo en el escenario olímpico comenzó hace cuatro años en Pekín, donde se convirtió en el único patinador latinoamericano en clasificar a la final masculina, alcanzando la posición número 22. En esta nueva cita olímpica, el atleta forma parte de una delegación mexicana integrada por cinco deportistas, entre los que destacan Sarah Schleper y Allan Corona. Según declaraciones de Rommel Pacheco, titular del deporte en México, estos atletas han superado procesos de clasificación extensos y entrenamientos en el extranjero bajo condiciones adversas.
Para la competencia en suelo italiano, Carrillo ha preparado un repertorio que combina técnica y carisma. En el programa corto, programado para el 10 de febrero, utilizará la pieza musical Hip Hip Chin Chin de Club des Belugas, enfocada en demostrar agilidad y velocidad. Por su parte, el programa libre del 13 de febrero contará con una selección de temas de Elvis Presley, incluyendo Trouble y Jailhouse Rock, además de My Way de Frank Sinatra, una elección con carga emocional dedicada a su abuela materna. El patinador ha realizado su preparación técnica en Toronto, buscando perfeccionar sus ejecuciones para competir contra la élite de Europa y Asia.
Más allá de los resultados estadísticos, Carrillo ha utilizado su plataforma para desafiar estigmas sociales, promoviendo la apertura hacia el patinaje artístico masculino. Su impacto mediático, que comenzó a los 16 años con una coreografía de Juan Gabriel, le ha permitido atraer patrocinadores y visibilizar los deportes de invierno en una nación tradicionalmente enfocada en disciplinas estivales. En una ceremonia previa con la presidenta Claudia Sheinbaum, Carrillo expresó que su objetivo principal es realizar su mejor papel posible, dejando que el resultado sea la consecuencia del trabajo realizado con su equipo técnico durante el último ciclo olímpico.






