La automotriz internacional Stellantis anunció este jueves el inicio de la producción de la camioneta RAM 1500 en su planta Saltillo Truck Light Duty, en Coahuila. Este acontecimiento marca el regreso de este modelo a las líneas de montaje mexicanas tras casi tres años de ausencia, con el objetivo estratégico de abastecer el mercado doméstico y capitalizar el crecimiento en el segmento de las camionetas tipo pick-up.
La reactivación de este proyecto ocurre en un contexto complejo para la región. Saltillo, un pilar del sector automotriz, enfrenta actualmente desafíos derivados de la reconfiguración de cadenas de suministro y tensiones comerciales que han generado dificultades para otras empresas del ramo. En este escenario, la inversión de Stellantis busca consolidar a la ciudad no solo como una plataforma de exportación, sino como un centro de manufactura robusto capaz de atender la demanda interna con vehículos de alta especificación, como la primera unidad producida: una RAM 1500 4×4 Crew Cab Bighorn.
Carlos Rivera, vicepresidente de Manufactura de Stellantis México, destacó que este hito es solo el comienzo de una nueva etapa para la planta, subrayando la capacidad del talento local para cumplir con estándares globales de calidad. La decisión de la compañía refuerza su presencia en Coahuila, impulsando el empleo y el desarrollo industrial regional frente a los ajustes que otras firmas del sector han tenido que realizar debido a la imposición de aranceles y la transición hacia vehículos eléctricos en mercados como el de Estados Unidos.
Con esta acción, Stellantis busca recuperar el liderazgo en el mercado de vehículos de trabajo en México. Mientras la corporación también destina recursos a sus plantas en Michigan para versiones eléctricas, la operación en Saltillo se enfoca en fortalecer la oferta local, asegurando que el complejo productivo mantenga su relevancia dentro de la estructura global de la automotriz.






