
El gobernador Manolo Jiménez Salinas, acompañado por el alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, puso en marcha la construcción de un nuevo cuartel militar y un arco de seguridad carretero en el ejido Encarnación de Guzmán. Con una inversión de 28 millones de pesos, estas obras estratégicas se ubican en los límites con el estado de Zacatecas y forman parte del modelo de blindaje estatal para mantener la paz y el orden en la región sureste de la entidad.
El nuevo cuartel tendrá capacidad para albergar a 60 elementos del Ejército Mexicano, mientras que el arco de seguridad contará con sistemas de videovigilancia de alta tecnología y puntos de revisión techados para la Policía Estatal. Jiménez Salinas informó que, al finalizar su gestión, Coahuila contará con un total de 18 cuarteles y cinco arcos de seguridad distribuidos en puntos clave del territorio.
Autoridades militares y estatales coincidieron en que estas acciones consolidan a Coahuila como un referente nacional en materia de seguridad. El mandatario estatal reiteró que la coordinación entre los tres niveles de gobierno y la inversión constante en infraestructura y equipamiento policial son las prioridades centrales de su administración para garantizar que las familias coahuilenses vivan en un entorno de tranquilidad y confianza.






