El índice glucémico de los alimentos depende de varios factores:
- El tipo de carbohidrato: los carbohidratos simples, como por ejemplo el azúcar, tienden a tener un IG alto. Por otro lado, los complejos, como los granos enteros, tienen un IG más bajo.
- La forma en la que se procesa: «Los alimentos procesados o refinados suelen tener un IG más alto», asegura el experto. Por ejemplo, la avena instantánea tiene un IG más alto que la avena tradicional.
- La madurez del alimento: una banana madura tiene un IG más alto que una verde.
- Cómo se cocina: cocinar un alimento por más tiempo puede aumentar su IG, como sucede con la pasta muy cocida o con la zanahoria
Habrá que aclarar que el índice glucémico, por sí solo, no sirve para tomar decisiones saludables en cuanto a nutrición. «Tiene su importancia, pero no es el único que importa«, se asegura. El índice glucémico es útil, pero debe considerarse junto con otros aspectos, como la cantidad total de carbohidratos y el equilibrio general de la dieta. Y es aquí donde entra en juego otro concepto: la carga glucémica (CG) de los alimentos. Este dato toma en cuenta tanto el índice glucémico como el tamaño de la porción del alimento, lo que lo hace más práctico porque refleja mejor cómo afectará este alimento a tu azúcar en sangre.