En una llamada con el presidente Trump, el líder ruso acordó suspender los ataques a la infraestructura energética. Ucrania también pareció dispuesta a aceptar una suspensión, aunque no alcanzó el alto el fuego incondicional que el país ya había acordado.
El presidente de Rusia, Vladimir V. Putin, acordó el martes por primera vez un alto el fuego limitado que detendría los ataques a la infraestructura energética, siempre que Ucrania haga lo mismo, dijo el Kremlin en un comunicado.
Pero en una llamada telefónica de dos horas y media con el presidente Trump, el líder ruso se negó por ahora a aceptar una suspensión más amplia de 30 días de los combates que habían propuesto los funcionarios estadounidenses y ucranianos, lo que significa que los ataques a civiles, ciudades y puertos ucranianos pueden continuar mientras las dos partes compiten por territorio.
Sin embargo, si los ataques a la infraestructura energética por parte de ambos lados efectivamente cesan, marcaría la primera suspensión mutuamente acordada de los ataques en la guerra de tres años, que la Casa Blanca caracterizó como un primer paso hacia una paz más amplia.
Un alto el fuego en el sector energético no solo beneficiaría a Ucrania, que lleva años lidiando con los repetidos ataques rusos a su red eléctrica. También supondría un alivio para el Kremlin: Ucrania ha llevado a cabo extensos ataques contra instalaciones de petróleo y gas en el corazón de Rusia, poniendo en peligro la fuente de ingresos estatales más importante de Moscú.