El mediodía de este 19 de septiembre, México llevó a cabo un Simulacro Nacional con el objetivo de fortalecer la cultura de la prevención y preparar a la población ante diversos escenarios de riesgo. Este ejercicio, organizado por la Coordinación Nacional de Protección Civil, se realiza anualmente para que la sociedad, las autoridades y los servicios de emergencia pongan a prueba sus protocolos de actuación.
La jornada de prevención contó con varias hipótesis de desastre adaptadas a las vulnerabilidades de cada región del país. La principal simulación fue un sismo de magnitud 8.1 con epicentro en Lázaro Cárdenas, Michoacán, lo que activó protocolos de evacuación en múltiples estados como la Ciudad de México, Guerrero, Oaxaca, Puebla, y el Estado de México, entre otros. En otras entidades, los escenarios hipotéticos fueron diferentes, incluyendo un huracán en zonas costeras y un incendio urbano en otras regiones.
Una de las novedades de este año fue la activación de una alerta de emergencia en más de 80 millones de teléfonos celulares. Esta alerta, que se emitió con un sonido y vibración distintivos, no requirió de conexión a internet o saldo, solo de señal celular, demostrando la capacidad del Sistema Nacional de Alertas para llegar a una gran parte de la población.
El ejercicio permitió evaluar los tiempos de reacción y la coordinación entre los diferentes cuerpos de auxilio. Se destacó la importancia de identificar rutas de evacuación, puntos de reunión seguros y la preparación de un plan familiar de protección civil. Estos simulacros buscan convertir las respuestas de emergencia en una acción reflejo, con el fin de reducir la pérdida de vidas y los daños al patrimonio en caso de un evento real.






