El rey Felipe VI, durante una visita al Museo Arqueológico Nacional en compañía del embajador de México, Quirino Ordaz Coppel, realizó un pronunciamiento institucional sobre los eventos de la Conquista. El monarca reconoció que, a pesar de la intención protectora de las Leyes de Indias promovidas por los Reyes Católicos, en la práctica se suscitaron numerosos abusos contra las poblaciones originarias. Esta declaración, difundida por la Casa Real, constituye la primera mención pública del jefe del Estado español respecto a las controversias éticas y morales derivadas del proceso colonial en territorio americano.
La institución subrayó la importancia de analizar este periodo histórico bajo un criterio de rigor objetivo, evitando el presentismo moral excesivo pero admitiendo que ciertos episodios no corresponden a los valores actuales de la sociedad. Felipe VI enfatizó que el conocimiento profundo de este pasado compartido es esencial para fortalecer el diálogo bilateral entre España y México. Este acercamiento ocurre en un contexto de esfuerzos diplomáticos por normalizar las relaciones institucionales y atender las demandas de revisión histórica planteadas por el Gobierno mexicano, reafirmando el compromiso de la Corona con una visión crítica y honesta de la historia común.






