El PAN ha estado en riesgo de perder su registro ante el Instituto Nacional Electoral (INE), no por falta de votos, sino de militantes. Para conservarlo necesita, como cualquier otro partido, al menos 256 mil afiliados, en 2023 apenas contaba con 277 mil 665. Ese mismo año, el PRD rozaba el millón de integrantes; en 2024 no alcanzó el 3 % de la votación mínima requerida, y fue cancelado. Para evitar sustos futuros y no correr la misma suerte, Jorge Romero, líder del PAN, anunció el año pasado que un ejército de 150 mil simpatizantes trabajaría como «hormiga» y tocaría puerta por puerta para ampliar su militancia y ganarle a Morena en las elecciones legislativas de 2027 y la presidencia en 2030.
Vistos los resultados, las hormigas albiazules se durmieron… o las puertas que tocaron no se abrieron. El 31 de agosto el INE dio a conocer el nuevo padrón de los partidos, el cual se revisa y certifica cada tres años. Acción Nacional subió el suyo a 366 mil 104 (88 mil 439 por encima de los que tenía en 2023). Significa que cada himenóptero convenció, en promedio, a poco más de una persona para enfundarse la playera del PAN. La afiliación exprés, propuesta por Romero y aprobada por la asamblea nacional panista de noviembre pasado, tampoco funcionó. La idea era recibir a nuevos afiliados con la inmediatez de un clic, pero ni así.
Manuel Gómez Morín, nieto homónimo del fundador del PAN, celebró: «El partido se abre a la ciudadanía; un reclamo que muchos hemos hecho desde hace mucho tiempo (…), pero todavía hay mucho que hacer: romper inercias y cambiar de actitud». Para que el clic de Romero funcionara y no fuera aprovechado por los «padroneros», pidió atarle las manos a quienes controlan los comités municipales y estatales. Es en esos cotos, justamente, donde más se alienta la alianza con el PRI.
En el periodo de 2023 a 2025 el PRI, de Alejandro Moreno, perdió casi 600 mil afiliados; ahora solo tiene 819 mil 103, de acuerdo con la lista aprobada por el INE. En el mismo lapso, el Partido Verde superó el millón, 40 % más. El PT registra un incremento marginal, y Movimiento Ciudadano bajó a 318 mil 642 (antes tenía 384 mil). Morena quintuplicó su afiliación, la cual pasó de 2.3 a 11.6 millones. Con ese núcleo de simpatizantes, el partido guinda afianza su posición como principal fuerza electoral en el país, sitio que el PRI ocupó por más de 70 años.
El padrón de militantes no representa la base electoral de los partidos ni su tamaño anticipa resultados. En 2024 Morena tenía poco más de 2 millones de afiliados; sin embargo, la votación por Claudia Sheinbaum llegó casi a los 36 millones. El desplome del PAN y el PRI lo provocaron dos factores. Primero, el ascenso vertiginoso de la corriente política impulsada por Andrés Manuel López Obrador; y segundo, fusionar sus siglas en las elecciones intermedias de 2021 y en las presidenciales de 2024, presionados por los poderes fácticos y un grupo de intelectuales afines al viejo sistema. Las tendencias para los comicios de 2027 difícilmente podrán revertirse en los nueve meses que faltan para renovar la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y la mayoría de las presidencias municipales y los congresos locales. La falta de trabajo y de propuesta de las oposiciones, así como su alejamiento de los electores se refleja en las encuestas. Mientras las oposiciones no lo acepten y actúen en consecuencia, la 4T tendrá el campo libre.






