En Coahuila desde el gobierno de Riquelme se entregan datos biométricos para licencias; nunca cuestionaron ese manejo
Saltillo, Coah.- La dirigencia estatal del PAN presentó con bombo y platillo un amparo contra la llamada “Ley Espía” aprobada por Morena, pero la exigencia parece llegar con varios años de retraso. Desde la administración de Miguel Riquelme, en Coahuila, toda persona que solicita una licencia de conducir está obligada a entregar sus datos biométricos: huellas digitales, fotografías y firma digitalizada, sin que existiera un debate público ni garantía alguna sobre el buen o mal uso de esa información.
La dirigente panista Elisa Maldonado, acompañada del diputado Gerardo Aguado, acusó que la nueva legislación vulnera la privacidad de la ciudadanía. Sin embargo, en la práctica, los coahuilenses ya entregan sus datos más sensibles al Gobierno estatal sin que Acción Nacional levantara la voz en ese momento.
“¿A qué le tienen miedo Aguado y Maldonado? ¿Será que ahora sí les preocupa porque hay cola que les pisen?”, cuestionaron voces críticas que recordaron que el PAN no protestó cuando el requisito biométrico se volvió obligatorio para miles de automovilistas en la entidad.
Lo que hoy Acción Nacional señala como un riesgo de espionaje y control autoritario, en Coahuila lleva tiempo normalizado, sin que hubiera amparos ni protestas de los ahora opositores.
El reclamo de la dirigencia blanquiazul, más que una defensa de la privacidad ciudadana, se lee como un movimiento político a destiempo, en el que intentan subirse a un debate nacional, cuando en su propia casa guardaron silencio durante años.






