La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, explicó los objetivos de la reforma a la Ley de Amparo, destacando que busca hacer más expedito el sistema judicial y reducir los tiempos de resolución de casos. Durante la conferencia de prensa, la mandataria mencionó que esta iniciativa forma parte de un paquete de leyes diseñadas para complementar la reforma al Poder Judicial.
Sheinbaum Pardo enfatizó que la propuesta garantiza el derecho de los ciudadanos al amparo frente a actos de autoridad, pero busca evitar dilaciones innecesarias. Un punto clave de la iniciativa es limitar los amparos en la etapa de ejecución de sentencia, especialmente cuando ya existe un fallo firme de la Suprema Corte de Justicia. La presidenta puso como ejemplo los casos que se prolongan por décadas, en los que una persona puede interponer múltiples amparos, impidiendo la conclusión de los juicios.
En esencia, la reforma busca agilizar los procedimientos judiciales para que los casos se resuelvan con mayor rapidez, evitando situaciones como las de personas que pasan años en prisión sin una sentencia definitiva debido a una serie interminable de recursos legales. La presidenta reiteró que el objetivo principal es defender al ciudadano de manera más eficiente y asegurar que las resoluciones judiciales sean firmes y rápidas, contribuyendo a un sistema de justicia más ágil.






