El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha renovado la Línea de Crédito Flexible (LCF) de México por un monto de 24.000 millones de dólares para los próximos dos años. Este es el undécimo acuerdo consecutivo de este tipo desde 2009, y el organismo multilateral ha reconocido que México cumple con los criterios necesarios para mantener el acceso a esta herramienta, la cual garantiza recursos de emergencia en caso de una crisis económica.
El FMI destacó que, a pesar de que la actividad económica en México se mantiene «débil» debido a la consolidación fiscal, la política monetaria restrictiva y las tensiones comerciales, la economía ha demostrado resiliencia y estabilidad frente a la incertidumbre externa. Nigel Clark, subdirector gerente del FMI, atribuyó esta fortaleza a las sólidas políticas macroeconómicas y los marcos institucionales del país.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda de México celebró la evaluación positiva, señalando que el FMI resaltó la solidez de los fundamentos macroeconómicos y el historial consistente de políticas económicas prudentes del país, incluyendo finanzas públicas sanas y una trayectoria de deuda sostenible.
Desde 2018, el Gobierno mexicano ha implementado una estrategia de reducción gradual y ordenada de su línea de crédito. En los últimos seis años, el monto de la LCF se ha reducido significativamente, pasando de 74.000 millones de dólares a los 24.000 millones de dólares actuales. La Secretaría de Hacienda explicó esta decisión por la fortaleza de los fundamentos y la menor exposición del país a la reversión de flujos de capital.
No obstante, el FMI reiteró su advertencia sobre la necesidad de que México implemente una reforma fiscal y mejore aspectos como la infraestructura y el Estado de derecho para impulsar su crecimiento potencial a largo plazo, especialmente ante la exposición a los riesgos externos como la revisión del tratado de libre comercio (TMEC).






