La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este miércoles que México mantendrá el envío de petróleo a Cuba, definiendo esta acción como una política de Estado cimentada en la solidaridad histórica y los principios constitucionales de autodeterminación y no intervención. Desde Palacio Nacional, la mandataria subrayó que el apoyo al pueblo cubano trasciende las afinidades ideológicas con su régimen, recordando que administraciones anteriores de diversos partidos también mantuvieron esquemas de cooperación con la isla.
Sheinbaum justificó el suministro como una respuesta humanitaria ante las restricciones comerciales que han limitado el desarrollo de Cuba por décadas. Aunque no precisó el volumen exacto de las entregas, aseguró que la cantidad enviada es moderada y se gestiona mediante contratos específicos, descartando que represente un subsidio desproporcionado para las finanzas públicas. Este informe detallado será presentado próximamente como parte de los reportes operativos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Pese a las críticas de la oposición mexicana y las recientes advertencias del presidente estadounidense sobre el cese de flujo de recursos a la isla, la mandataria descartó afectaciones en la relación bilateral con Washington. Reiteró que México se rige por su propia soberanía y ofreció la disposición de su gobierno para actuar como mediador en un eventual diálogo entre Estados Unidos y La Habana. Con esta postura, México reafirma su papel como un actor independiente en la geopolítica regional, priorizando el apoyo energético a una nación que depende críticamente de las importaciones para sostener su sistema eléctrico y transporte.






