México y Brasil se posicionan como los países líderes en el continente americano en la batalla contra el tabaquismo, según el reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ambos países han implementado la mayoría de las seis medidas preventivas recomendadas por el organismo, uniéndose a un grupo selecto a nivel mundial que incluye a Turquía, Países Bajos y Mauricio.
La prevalencia del tabaquismo en México se sitúa en un 8% (aunque autoridades nacionales manejan un 18% para adultos), una cifra significativamente menor al 30% registrado en 2004. Este avance se atribuye en gran parte a la reforma de la Ley General de Control del Tabaco, que prohíbe la publicidad y amplía los espacios libres de humo.
A pesar de los logros, México enfrenta desafíos. Las advertencias gráficas en las cajetillas de cigarrillos, una medida crucial para la OMS, solo cubren el 30% de la superficie, lejos del 50% recomendado. Otro punto pendiente es el aumento de los impuestos al tabaco, un factor que, según expertos, es la estrategia más potente para desalentar el consumo, especialmente entre los jóvenes. Aunque México tiene una tasa impositiva del 67.5%, la OMS sugiere un 75%.
La lucha contra el tabaquismo es vital, ya que en México se invierten 80 mil millones de pesos anuales en el tratamiento de enfermedades relacionadas. Reducir el consumo podría prevenir hasta la mitad de los infartos. Las campañas de prevención han mostrado un impacto significativo, y si bien la exposición al humo ha disminuido en la mayoría de los espacios, bares y clubes nocturnos siguen siendo puntos críticos.






