México desperdicia cerca de 926,000 toneladas de jitomate al año, prácticamente la mitad de lo que se queda para consumo interno.
En este contexto, la imposición de un arancel de 20.91% por parte de Estados Unidos al jitomate mexicano, prevista para este 14 de julio, encendió las alarmas entre quienes trabajan para reducir la merma alimentaria.
Cheaf, la startup mexicana creada para combatir el desperdicio de alimentos a través de una app que conecta negocios con consumidores para vender excedentes en «paquetes sorpresa», advierte que la medida no solo afectaría económicamente a los productores, sino que podría agravar el problema del desperdicio tanto en México como en el vecino país.
«Es altamente probable que la medida, además de sus repercusiones económicas, se traduzca en toneladas de producto sin aprovechar para consumo humano», señala Braulio Valenzuela, Country Manager de Cheaf México.






