En una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el representante de México, Alejandro Encinas, condenó enérgicamente las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El diplomático advirtió que las insinuaciones de expandir acciones militares a otras naciones, incluyendo amenazas directas contra el mandatario colombiano Gustavo Petro y menciones sobre México, ponen en grave peligro la paz y la seguridad de las Américas.
Defensa del Derecho Internacional
La sesión fue convocada por Colombia con el respaldo de México, Brasil, Chile, Guatemala y Uruguay para abordar la intervención militar en Venezuela. Encinas reiteró la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, enfatizando que los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos son «no negociables». Denunció que las acciones unilaterales de Washington violan flagrantemente tanto la Carta de las Naciones Unidas como la de la OEA.
El llamado al diálogo y la mediación
México insistió en que la crisis venezolana debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas y sin «tutelajes externos». El posicionamiento mexicano se centró en tres ejes fundamentales:
- Cese de agresiones: Llamado urgente a evitar el escalamiento militar y respetar la integridad territorial de los Estados.
- Rechazo a doctrinas imperiales: Encinas subrayó que América no pertenece a ninguna potencia, sino a sus propios pueblos.
- Oferta de mediación: El gobierno mexicano ofreció formalmente su disposición para actuar como facilitador en procesos de diálogo y negociación, siempre que sean conducidos por los propios venezolanos.
La representación mexicana concluyó que la historia demuestra que la intervención nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera, instando a los países del hemisferio a priorizar el derecho internacional sobre el uso de la fuerza.






