¿Cómo detonamos la generación de empleo de calidad? Esto debe ser una prioridad para lograr la prosperidad compartida. El Plan México, con sus 13 metas interconectadas, parte de una premisa clara: el crecimiento económico sostenido (Meta 1. Estar en el top 10 de economías) es la base para disminuir la pobreza y la desigualdad (Meta 13).
Estas metas abarcan piezas clave de un rompecabezas que comprende temas transversales como el financiamiento, capital humano, agilidad en los trámites y la sostenibilidad ambiental. A ello se suma, como señalan los analistas encuestados por el Banco de México, la urgencia de destrabar la generación de electricidad y energía (gasolina, petróleo y gas) para mejorar la competitividad.
Todas estás acciones deben traducirse en la generación de empleo de calidad; trabajos formales que brinden a las familias acceso a servicios de salud y mayores ingresos -en promedio un empleo formal paga el doble que uno informal-, además de capacitación para realizar actividades de mayor valor agregado y acceso a financiamiento.
La primera mitad de 2025 se ha caracterizado por la escasa generación de empleo de calidad. En MCV, la medimos por medio de los puestos registrados ante el IMSS, y nuestro semáforo está en rojo. No sorprende, entonces, que México no esté creciendo, y para salir de esta coyuntura, es necesario impulsar la inversión. Empecemos por poner en marcha proyectos de coinversión -inversión pública y privada- en sectores estratégicos como la generación de energía eléctrica.






