Ciudad de México; 08 de enero de 2026 — La inflación general en México finalizó el año 2025 en un nivel de 3.69 por ciento anual, cifra que representa una disminución respecto al 3.80 por ciento registrado en noviembre y que se ubica por debajo de las expectativas del mercado. Según el análisis de la organización México, ¿cómo vamos?, el semáforo nacional de inflación se mantiene en color amarillo, acumulando seis meses consecutivos dentro del rango de variabilidad establecido por el Banco de México de 3 por ciento +/- 1 por ciento.
Pese al resultado favorable en el índice general, persiste la preocupación por el componente subyacente, el cual cerró el año en 4.33 por ciento. Este indicador, que excluye los precios de mayor volatilidad y sobre el cual incide la política monetaria, se mantiene por encima del rango objetivo. Al interior de este rubro, los servicios registraron un incremento de 4.35 por ciento, mientras que las mercancías subieron un 4.3 por ciento, destacando el alza en alimentos, bebidas y tabaco con un 5.22 por ciento anual.
Por otro lado, la inflación no subyacente mostró una notable desaceleración al situarse en 1.61 por ciento. Este comportamiento fue impulsado por la caída de los precios en frutas y verduras, que registraron una disminución anual del 5.62 por ciento, contrastando con el incremento del 5.76 por ciento en productos pecuarios y del 2.19 por ciento en energéticos.
En cuanto a la política monetaria, el Banco de México ha mantenido una tendencia de recortes graduales tras el ciclo alcista pospandemia. Durante la segunda mitad de 2025, la Junta de Gobierno efectuó cuatro ajustes a la baja de 25 puntos base cada uno, situando la tasa de interés de referencia en 7.00 por ciento al cierre del ejercicio. Entre los productos con mayor incidencia al alza en el último mes figuraron el transporte aéreo y la vivienda propia, mientras que el huevo y el pollo contribuyeron a la baja.






