El presidente de Francia, Emmanuel Macron, durante su visita oficial a México, se reunió con una comitiva de personalidades mexicanas en el Colegio de San Ildefonso, donde tuvo un encuentro crucial con la activista Olimpia Coral Melo, impulsora de la Ley Olimpia contra la violencia digital. La cena, organizada en el marco de un acuerdo bilateral para consolidar la diplomacia feminista, se centró en los desafíos digitales y la violencia de género.
Un Encuentro con Voces Nuevas
La reunión destacó por la composición de sus invitadas, marcando un cambio generacional y de enfoque en el activismo. La mesa, compuesta principalmente por mujeres como la diputada Olga Cordero, la periodista Marion Reimers y la influencer La Chávez, incluyó a Olimpia Coral, galardonada con el Premio Franco-Alemán de Derechos Humanos Gilberto Bosques 2025.
Este encuentro ofreció un nuevo panorama de liderazgo femenino en México, reemplazando las caras ya desgastadas que usualmente dominan los foros de opinión pública, como Dresser, Aristegui, Familiar, Merkle o Téllez. La nueva fotografía pública con figuras como Coral Melo sugiere una evolución hacia un activismo con ideas más frescas y enfocadas en desafíos tecnológicos concretos, lo que representa un mejor camino para las mujeres mexicanas.
El Algoritmo Polarizante
Macron dedicó casi dos horas a escuchar a las invitadas, expresando su preocupación por el declive de las democracias en los espacios digitales. El mandatario criticó que las redes sociales se han convertido en un monopolio de datos que moldea la opinión pública, perdiendo su carácter libre y ético. Específicamente, Macron lanzó un señalamiento directo contra Estados Unidos y Elon Musk, exigiendo la eliminación inmediata de información no autorizada y la transparencia algorítmica. «No es libertad de expresión dejar que Elon Musk decida qué contenido tenemos que ver,» afirmó.
Olimpia Coral aprovechó la coincidencia para explicar que el sesgo del que hablaba Macron era, de hecho, el «algoritmo patriarcal», un sistema informático que promueve la desigualdad y la objetivación de las mujeres. La activista, sobreviviente de violencia digital, detalló los logros del movimiento Ley Olimpia (39 leyes implementadas a nivel global) y proporcionó datos sobre los mercados de explotación sexual digital, particularmente aquellos que se distribuyen en plataformas como X (propiedad de Musk).
Coral le transmitió a Macron la urgencia de la cooperación internacional, señalando que el 70% de los casos denunciados bajo la Ley Olimpia no obtienen justicia debido a la inacción de las empresas digitales.
Compromiso Binacional
Tras escuchar el testimonio personal de Coral —quien le confesó que Francia fue uno de los países donde más se difundió su video íntimo— Macron se comprometió a que Francia haría lo posible por generar «exigencias internacionales geopolíticas» para regular las plataformas.
El encuentro concluyó con un gesto simbólico: Coral le entregó al presidente un pañuelo morado y una nota escrita a mano que rezaba: «Coincidimos, hay que abolir el algoritmo patriarcal». El compromiso de Macron representa un respaldo político de alto nivel al movimiento de violencia digital y una validación de las nuevas voces femeninas de México.






