La mujer del presidente ya denunció en Francia a las creadoras del mismo bulo, que han sido absueltas
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y su esposa, Brigitte, decidieron hace tiempo plantar cara a extravagantes bulos que señalan que ella nació hombre. La estrategia de la pareja, pero también del Palacio del Elíseo, ha sido desmentir y enfrentarse con cualquiera que propague falsedades de cualquier tipo: también la de supuestos consumos de droga del jefe del Estado. Pero las historias sobre la supuesta identidad de Brigitte, de la que incluso se ha llegado a decir que es el padre de Macron, son las que han terminado de forma más recurrente en el juzgado. La última demanda, la primera que firma el líder francés sobre este asunto con su esposa, se ha presentado esta semana en EE UU contra la influencer de ultraderecha Candace Owens.
La demanda, de 218 páginas, se presentó en el Estado de Delaware y acusa a Owens de difundir declaraciones “absurdas, difamatorias y completamente ficticias”. Entre las principales propagaciones de Owens, conocida por su apoyo a Trump y declaraciones tránsfobas, se decía que Brigitte Macron nació hombre, bajo el nombre de Jean‑Michel Trogneux(es el nombre de su hermano). Además, la influencer ha sostenido que el presidente y la primera dama son parientes por línea sanguínea y que Macron es el producto de un experimento humano de la CIA o un “programa gubernamental de control mental”. Un salto de calidad, por decirlo así, respecto a bulos precedentes.
La denuncia representa uno de los pocos casos en los que un jefe del Estado en activo decide enfrentarse judicialmente a un bulo de este tipo. Si el juicio prospera, además, la pareja debería desplazarse a EE UU para declarar y el proceso se realizaría con un jurado popular. Pero el caso encuentra su origen al otro lado del Atlántico.






