La cadena departamental más grande de México aumentó sus ventas 8.2% en el último trimestre de 2024, impulsando su transformación digital y expansión omnicanal.
A pesar de la incertidumbre generada por la reforma al Poder Judicial y la amenaza de aranceles desde Estados Unidos, el consumo en México sigue mostrando señales de fortaleza. Un claro ejemplo de ello es Liverpool, la cadena departamental más grande del país, que registró un crecimiento de 8.2% en ventas durante el cuarto trimestre de 2024, justo cuando Claudia Sheinbaum asumió la presidencia.
La empresa, liderada por Graciano Guichard, consolidó su transformación digital tras años de adaptación, posicionándose como referente en el sector minorista. Su estrategia se basa en convertir sus tiendas en centros de experiencia, servicio y abastecimiento, mientras su canal digital proyecta triplicar sus ventas en los próximos cinco años, con el formato Liverpool Express como punta de lanza.
Liverpool reportó ingresos anuales por $215 mil millones de pesos en 2024, con un sólido desempeño de sus divisiones comercial, financiera e inmobiliaria. Su negocio inmobiliario cerró el año con una ocupación del 92.3%, mientras que las tarjetas de crédito de Suburbia crecieron 15.4% en demanda.
La compañía invirtió más de $12 mil 100 millones de pesos el año pasado, apostando por el futuro a pesar del clima de incertidumbre. Las proyecciones apuntan a que alcanzará ingresos de $230 mil millones de pesos en 2025, lo que envía una señal positiva sobre la confianza empresarial en el país.