El presidente de Argentina Javier Milei y la política venezolana María Corina Machado, quienes en 2025 figuraron en la lista de «Las 100 personas más influyentes» de Time, este año quedaron fuera. La popularidad del primero se desplomó por las medidas antisociales, la recesión y los escándalos de corrupción. El hombre de la motosierra compite con Donald Trump en desaprobación con más del 60 %. De Machado podría pensarse que tras ganar el Premio Nobel de la Paz volvería a la nómina, pero ceder la medalla al presidente estadounidense, así haya sido de manera simbólica, le restó apoyo y además dejó malparado al Comité Nobel Noruego.
Claudia Sheinbaum es la única líder de América en la lista de Time de 2026 junto con el primer ministro canadiense Mark Carney y un Trump cada vez más aislado del mundo. Nada mal para una presidenta que, según sus críticos, lleva al país hacia la ruina. La aprobación de Sheinbaum ronda en el 70 %. El periodista británico Ioan Grillo, colaborador de The New York Times, CNN y otros medios internacionales, escribió el perfil de la estadista mexicana. Ganador de la Medalla de Oro de los Premios Maria Mors Cabot 2022 por sus investigaciones sobre el crimen organizado y la violencia en nuestro país, Grillo destaca:
«La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum inició su primer año completo en el cargo bajo presión constante. Donald Trump, entonces presidente recién electo de Estados Unidos, había amenazado con imponer aranceles a México y lanzar ataques militares estadounidenses en su territorio. Grupos violentos delictivos controlaban el fentanilo y el tráfico de personas a través del Río Bravo. Además, sus críticos internos afirmaban que su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, la eclipsaría.
»La respuesta de Sheinbaum a esta ofensiva fue una lección de diplomacia. Golpeó con dureza a los carteles, allanando laboratorios, extraditando a sus cabecillas a Estados Unidos y capturando al líder supremo “El Mencho”, lo que contribuyó a evitar una intervención estadounidense más agresiva. Habló con serenidad en defensa de la soberanía mexicana, evitando la confrontación. Estos logros la convirtieron en una de las líderes más populares de la región y en un ejemplo de éxito al combinar populismo con pragmatismo. Sin embargo, con la economía mexicana estancada, la delincuencia aún crítica y decenas de miles de desaparecidos, puede resultar una tarea ardua convertir su prometedor comienzo en un legado duradero».
Sheinbaum confirmó su liderazgo en la cumbre en Defensa de la Democracia celebrada el mes pasado en Barcelona bajo la batuta de los presidentes de España, Pedro Sánchez, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quienes han plantado cara a Donald Trump. También asistieron António José Seguro (Portugal), Gustavo Petro (Colombia), Yamandú Orsi (Uruguay, el heredero político de José Mujica) y Gabriel Boric, presidente de Chile hasta hace poco. La participación de Tim Waltz, gobernador de Minnesota, llamó la atención por ser su estado el foco de resistencia contra las políticas antimigrantes del presidente de Trump.
Previamente, Sheinbaum había conseguido lo que AMLO no logró: el reconocimiento de la Corona española por los abusos cometidos en la América durante la conquista. El rey Felipe VI habló a principios de abril de «controversias morales y éticas». «(…) si las estudiamos, las conocemos, dices, bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores actuales, pues obviamente no pueden hacernos sentirnos orgullosos» (Los Ángeles Times, 01.04.26).






