A partir del 1 de julio, las etiquetas de alimentos en Suiza deberán indicar si los productos de origen animal implican prácticas dolorosas. El gobierno federal suizo ha aprobado una serie de ordenanzas que exigen el etiquetado de la carne, los huevos y el foie gras.
Los consumidores que compren productos como carne, leche o huevos recibirán información más clara sobre el trato que recibieron los animales durante la producción. Las etiquetas deberán indicar ahora si se realizaron procedimientos dolorosos sin anestesia ni aturdimiento, según un comunicado gubernamental publicado el miércoles.
Ejemplos de estas prácticas incluyen la castración o el descornado del ganado vacuno sin anestesia, así como la castración, el corte de cola o el corte de dientes en cerdos sin analgésicos. Lo mismo ocurre con el corte de ancas de rana sin anestesia.






