La especialista señala que la fatiga mental persistente se debe a la falta de variedad en tareas y la acumulación de desechos neuronales
Ciudad de México – Pasar horas frente a pantallas sin pausas puede ser tan agotador para el cerebro como una actividad física intensa, advierte la neurocientífica Rachel Barr en un video reciente. En su explicación, Barr compara el impacto de las jornadas prolongadas en dispositivos electrónicos con “cazar un mamut lanudo”, debido a la carga que representa para ciertas estructuras cerebrales que no están diseñadas para tareas repetitivas.
La especialista detalla que, aunque el cerebro es capaz de redistribuir oxígeno y glucosa a las áreas que más los necesitan, la falta de variedad en nuestras actividades diarias puede ser un problema. Según Barr, este agotamiento se debe a que “durante la evolución, nuestras tareas eran mucho más variadas”. Este sistema natural de recursos funcionaba bien cuando las actividades implicaban diferentes estructuras cerebrales, pero al realizar tareas monótonas —como trabajar frente a una pantalla—, las mismas regiones neuronales se saturan y no pueden limpiarse de desechos.
Barr sugiere que una solución es tomar descansos breves, de entre cinco y quince minutos cada hora, para permitir la recuperación del cerebro. Este hábito podría reducir la acumulación de residuos en las neuronas y mejorar la sensación de bienestar, evitando la fatiga cerebral y el agotamiento.