En su columna, Salvador Hernández Vélez reflexiona sobre la relación entre la salud física, la actividad cotidiana y el desarrollo mental, a partir de su propia experiencia con el ejercicio y la lectura de libros sobre biohacking, una práctica orientada a mejorar el funcionamiento del cuerpo y la mente mediante cambios en los hábitos y el estilo de vida.
El autor retoma las propuestas de Melina Vicario, quien plantea que los pensamientos influyen en las emociones, las acciones y la formación de creencias. También aborda la Programación Neurolingüística (PNL) como una herramienta práctica para identificar y modificar patrones de comportamiento.
Hernández Vélez destaca la importancia de establecer objetivos claros y desarrollar hábitos congruentes con ellos. Sostiene que tomar conciencia de la manera en que pensamos y actuamos permite orientar nuestras decisiones hacia lo que buscamos conseguir, en lugar de dejar que las circunstancias o las influencias externas definan nuestro rumbo.
La reflexión central de la columna es que cuidar el organismo, trabajar sobre los propios pensamientos y construir hábitos conscientes son elementos que pueden contribuir al desarrollo personal.






