-
- Nueva propuesta de Mónica García busca prohibir el consumo de alcohol en espacios con presencia mayoritaria de menores.
- El autor critica la medida, defendiendo la libertad de los padres para disfrutar de momentos de ocio con sus hijos.
- Se cuestiona la visión de que la presencia de alcohol en entornos familiares infantiles sea perjudicial.
Alberto Olmos critica la reciente propuesta de la ministra Mónica García de prohibir el consumo de alcohol en espacios donde haya una mayoría de niños. El autor describe la escena común de padres disfrutando de bebidas alcohólicas en parques mientras sus hijos juegan, especialmente los viernes, como un momento de felicidad compartida. Olmos argumenta que esta medida destruiría un espacio de libertad y disfrute familiar.
El autor cuestiona la lógica detrás de la prohibición, señalando que la exposición ocasional de los niños al consumo de alcohol por parte de sus padres no conduce necesariamente a comportamientos negativos. Olmos defiende que los padres tienen derecho a disfrutar de momentos de ocio y que la felicidad familiar no debe ser criminalizada.
Además, Olmos critica la visión de que los padres abstemios son «mejores padres», argumentando que esta visión promueve la falsedad y la represión de la alegría. El autor lamenta la creciente tendencia a regular y controlar todos los aspectos de la vida familiar, y denuncia que la nueva ley destruirá el último rincón de libertad que queda, los parques los viernes.
En resumen, el artículo de Olmos defiende la libertad de los padres para disfrutar de momentos de ocio con sus hijos, cuestiona la eficacia de la prohibición del alcohol en parques y critica la tendencia a criminalizar el disfrute familiar.