El modelo de crecimiento mexicano, regido históricamente por el credo neoliberal de comprar lo más barato en el extranjero, ha provocado un volumen de importaciones insostenible que amenaza con una seria crisis económica. Este enfoque, sumado a una escasa inversión en investigación y desarrollo y la preferencia por la compra de patentes extranjeras, ha frenado la expansión de una base productiva nacional sólida. Industrias enteras, como la del calzado o la electrónica, jamás se embarcaron en investigación propia, haciendo que la prometida transferencia tecnológica resultara una falacia.
La Receta para la Sostenibilidad y la Igualdad
El autor subraya que la mejora en la calidad de vida y la salida de millones de la pobreza se debieron principalmente al aumento de los salarios básicos, complementado por transferencias sociales. La corrección de la desigualdad, en cambio, se ha fundado en la expansión de mercados generados por grandes proyectos, lo que explica el mayor avance en la igualdad en el sureste del país.
Para lograr una estrategia de sostenibilidad y justicia duradera, la receta es simple pero exige acciones coordinadas: expandir la base productiva de la economía.
Soberanía Financiera e Industrial
Esta expansión productiva requiere enlazar prioridades con el crédito y el ahorro suficiente. Un punto crucial y espinoso es la estructura de la banca, en su mayoría extranjera, que obtiene utilidades enormes del consumo y las remite al exterior. El autor exige introducir una fórmula que garantice la soberanía financiera, siguiendo el ejemplo logrado en sectores como el energético o el agrícola (maíz).
El actual ritmo de importaciones, al vaciar la capacidad de ensanchar la producción nacional, elimina la creación de encadenamientos internos que son vitales para una industrialización efectiva. Esto, a su vez, obstaculiza el aumento de salarios industriales que sostendrían el mercado interno.
Dar el Salto a lo Auténticamente Propio
Si bien la estructura exportadora, mayormente impulsada por inversión extranjera que instala sucursales ya organizadas, ha ayudado al país a evitar recesiones, el reto ahora es dar el salto a lo auténticamente propio.
Para ello, es fundamental apoyar las políticas arancelarias recientes, que buscan sustituir el inmenso volumen de productos importados por aquellos hechos en México. Esta acción debe ser parte de una estrategia clara de prioridades industriales y complementarse con la exigencia de una efectiva transferencia científica y tecnológica a las demás importaciones.
Este cambio, al que se le debe llamar modernización industrial, es la clave para ensanchar las posibilidades de justicia y esperanza, alineándose con el objetivo del Plan México de lograr un avance sostenible e instaurar un estado de bienestar igualitario.






