Heineken advirtió sobre el posible impacto del creciente uso de medicamentos para bajar de peso en las ventas de cerveza y sidra, de acuerdo con un documento de la compañía consultado por la agencia Reuters.
La empresa señaló que los establecimientos británicos, incluidos pubs y bares, necesitan adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo asociados con estos tratamientos, pues podrían enfrentar una reducción de clientes e ingresos.
La advertencia representa un reconocimiento de una de las principales compañías cerveceras sobre los posibles efectos de los medicamentos para adelgazar en el mercado de bebidas alcohólicas.
Entre estos tratamientos se encuentran los fármacos conocidos como GLP-1, una categoría que incluye medicamentos como Ozempic y Wegovy, utilizados principalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, según el producto y sus indicaciones médicas.
El crecimiento de su uso ha comenzado a generar repercusiones en distintas industrias de consumo, debido a los cambios que pueden producir en el apetito y las preferencias alimentarias.
De acuerdo con la información publicada por Reuters el 23 de octubre, un estudio de JPMorgan estimó que alrededor de 10 millones de personas utilizaron medicamentos de este tipo en Estados Unidos durante el año pasado.
El sector de bebidas alcohólicas ha minimizado hasta ahora el alcance de estos tratamientos sobre sus ventas. Sin embargo, los datos de consumo y la evidencia científica que comienza a acumularse mantienen el tema bajo observación de las empresas.
La preocupación de Heineken apunta a un posible cambio en el comportamiento de los consumidores y plantea la necesidad de que bares y establecimientos adapten su oferta ante nuevas tendencias de consumo.
El documento expone así uno de los retos que enfrenta la industria cervecera en un mercado donde los tratamientos médicos y los hábitos de consumo pueden influir en la demanda.






