El diputado Guillermo Ruiz Guerra exhortó a los 38 ayuntamientos de Coahuila y a sus organismos de agua a implementar programas para la detección y reparación oportuna de fugas no visibles en las redes de distribución de agua potable.
El legislador propuso priorizar las zonas con mayores pérdidas y utilizar tecnologías de monitoreo como equipos de detección acústica, sensores de presión y sistemas remotos. Señaló que, según el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología, las pérdidas de agua bombeada en los municipios alcanzan entre el 30 y el 50 por ciento. En tanto, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento indicó que los desperdicios obedecen principalmente a tuberías antiguas.
Ruiz Guerra advirtió que la pérdida de líquido implica desaprovechar recursos públicos consumidos en extracción, tratamiento y bombeo. Argumentó que, aunque la tecnología requiere inversión, no reparar a tiempo resulta más costoso para el abasto social. Por ello, concluyó que la detección temprana debe ser una política permanente de prevención y mantenimiento.






