Campesinos y transportistas mexicanos iniciaron este lunes bloqueos masivos en carreteras de todo el país, cumpliendo la convocatoria para exigir mayor seguridad en las vías y precios justos para sus productos y servicios. Algunas de las principales arterias terrestres, incluyendo el Arco Norte, la México-Toluca y la Lechería-Texcoco, han sido interceptadas, deteniendo el tránsito ante la espera de una respuesta gubernamental.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, hizo un llamado a los manifestantes para que terminen con los bloqueos, asegurando que el diálogo ha permanecido abierto y que «no hay razón para mantenerlos». La funcionaria sugirió que las manifestaciones podrían responder a «motivaciones políticas» en contra del Gobierno, señalando además que una reunión pactada con los líderes para las 11:00 horas no fue atendida.
Por su parte, la Asociación Nacional Transportista (ANTAC) emitió un comunicado negando cualquier interés político y la intención de molestar a la ciudadanía. «Quisiéramos no tener la necesidad de exigir algo a lo que tenemos derecho: que no nos roben, que no nos extorsionen y que no nos maten o desaparezcan», señalaron, dejando claro que su protesta es una respuesta a la inseguridad crítica.
La secretaria Rodríguez advirtió a los transportistas que bloquear vías federales es un delito, e indicó que algunos de los líderes tienen «carpetas abiertas» desde hace años.
El secretario de Agricultura, Julio Berdegué, informó que a media mañana se registraban movilizaciones en cuatro estados: Chihuahua, San Luis Potosí, Zacatecas y Estado de México. Precisó que, en total, la participación era de no más de 2,000 productores agrícolas y que la movilización está liderada por solo «dos organizaciones» que no representan a la mayoría de los 5,000 productores nacionales. Berdegué destacó que las autoridades han sostenido más de 316 reuniones con transportistas y más de 200 con agricultores para atender sus demandas.
Las exigencias de los gremios han sido constantes durante varios meses. Los transportistas, convocados por organizaciones como ANTAC y la Alianza de Autotransportistas Autónomos de la República Mexicana (AAARM), protestan por la ola de extorsiones y secuestros de sus operadores. El gremio también ha denunciado que el reciente aumento a la tarifa de transporte resulta insuficiente para dignificar las condiciones de traslado.
La preocupación por la seguridad es generalizada, pues las carreteras de México son catalogadas como altamente peligrosas, con frecuentes asaltos documentados por automovilistas, lo que ha llevado a empresas de blindaje a reportar un aumento de hasta el 20% en la demanda de protección para tractocamiones, según el Consejo Nacional de la Industria de la Balística (CNB).
En el sector agrícola, las demandas giran en torno al respeto de los precios de garantía y cambios en la Ley de Aguas Nacionales, que, según los productores, restringe su acceso al recurso hídrico esencial. Los agricultores también denuncian la concentración de la comercialización del maíz en unas cuantas empresas que no pagan lo justo. Recientemente, el Gobierno acordó un apoyo de 950 pesos por tonelada de maíz para 90,000 productores, pero los manifestantes continúan exigiendo 7,200 pesos por tonelada, frente a los 6,050 pesos ofrecidos previamente.






