CIUDAD DE MÉXICO. El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), presentó el Paquete Económico 2026, una propuesta que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó de «humanista» y responsable. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo aseguró que el presupuesto tiene como prioridad garantizar los Programas para el Bienestar, así como aumentar la inversión en áreas clave como salud, educación, vivienda, seguridad e inversión pública.
La presidenta refutó las afirmaciones sobre recortes, puntualizando que el presupuesto de salud aumenta, especialmente en el programa IMSS Bienestar. «Si sumamos todo lo que tiene que ver con salud… aumenta. Educación, aumenta… Vivienda, aumenta. Inversión pública para trenes, carreteras, agua, aumenta», afirmó, destacando que el enfoque del presupuesto se aleja de la lógica neoliberal para concebir estas áreas como una inversión directa en el bienestar de los ciudadanos.
En cuanto a la captación de ingresos, la mandataria explicó que no se recurrirá a nuevos impuestos como el IVA o el ISR. En su lugar, se fortalecerán los ingresos con medidas como el combate a la corrupción en aduanas, la implementación de candados a las empresas «factureras» para combatir la evasión fiscal y la protección de industrias nacionales clave como la textil y la automotriz.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, detalló los montos asignados, que ascienden a más de 987 mil millones de pesos para los Programas de Bienestar, lo que representa un 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB). Amador Zamora destacó que el presupuesto para salud es de 966 mil millones de pesos, educación de 1.1 billones, vivienda de 399 mil millones e inversión pública de 1.3 billones. El funcionario subrayó que estos montos significan un aumento en términos reales, con incrementos de 7.5% en Programas para el Bienestar y 9.6% en salud.
Finalmente, el Paquete Económico 2026 también incluye una asignación de 247 mil millones de pesos para el rescate de Petróleos Mexicanos (Pemex), con el objetivo de sanear su deuda. Además, se proponen medidas para proteger la salud de la población, como una contribución a las bebidas azucaradas, y se elimina la deducibilidad de las cuotas al IPAB para sanear las finanzas del Fobaproa. La propuesta se presenta como un presupuesto histórico y humanista, centrado en el principio de que «por el bien de todos, primero los pobres».






