En su columna, Carlos Fernández-Vega analiza el primer informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, enmarcando el evento como un contraste fundamental con los rituales presidenciales del pasado. El autor celebra el fin de la “fastuosidad” y el “culto a la personalidad” que caracterizaban a los informes de los presidentes anteriores, a quienes califica de “monarcas” que paralizaban el país. Ahora, afirma, el informe es un ejercicio puramente informativo y de rendición de cuentas, un cambio que subraya el nuevo estilo de la Cuarta Transformación (4T).
Fernández-Vega destaca la continuidad que Sheinbaum promete a la “gran hazaña” del expresidente Andrés Manuel López Obrador, enfatizando que la 4T no solo continúa, sino que se profundiza. El autor resalta la afirmación de Sheinbaum de que los resultados, y no las palabras vacías, son lo que cuenta, y subraya la cifra de 13.5 millones de personas que salieron de la pobreza entre 2018 y 2024, un dato que él considera la prueba del éxito del proyecto. Esta estadística, que sitúa la pobreza en su nivel más bajo en 40 años, es presentada como una refutación directa de la fallida «hipótesis del goteo» del neoliberalismo, un modelo económico que, según el autor, buscaba solo el beneficio de los inversionistas y profundizaba la desigualdad.
El columnista acusa a los gobiernos neoliberales de haber implementado una política deliberada para concentrar la riqueza en un pequeño grupo de «amigos» del régimen, en lugar de haber cometido un simple «error fundamental» como lo calificó Sheinbaum. El autor sostiene que el modelo neoliberal no buscaba una distribución equitativa de la riqueza, sino todo lo contrario, y que las reformas de la 4T están destinadas a resarcir este daño histórico.
Fernández-Vega concluye que el nuevo modelo económico del «humanismo mexicano» está en proceso de consolidación, promoviendo la estabilidad, la prosperidad compartida y el respeto a la soberanía y las libertades. El autor hace un breve comentario sobre la toma de posesión de los nuevos integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, elegidos popularmente. Este hecho, junto con la promesa del ministro presidente, Hugo Aguilar, de una nueva etapa de justicia para el pueblo, refuerza el mensaje central de la columna: que los cambios de la 4T están transformando las estructuras del poder en México para servir a la ciudadanía, en lugar de servir a las élites. En general, la columna de Fernández-Vega es un análisis favorable a la actual administración, viéndola como un contrapunto necesario y exitoso a las políticas del pasado.






